dimecres, 19 de novembre de 2008

DUATLÓ CROSS VILADECAVALLS - 16/11/08

He pensado varios títulos para la crónica, pero no me decido. Dudaba entre: “Sabor agridulce”, “Bienvenidos al infierno” o “Espíritu finisher”. Ahora cuando leáis la crónica, sabréis porque y decidid vosotros mismos.

Una vez cargado todo el material en el coche, me encontraba con Joan en Plaza Catalunya de Gavà a las 8, para estar allí sobre las 9. Llegamos a Viladecavalls, no sin dar algún rodeo antes, y nos vestimos con nuestras mejores galas, con la intención de hacer el mejor papel para nosotros mismos y nuestro club. Vestimos la bici con el dorsal y es entonces cuando empiezo a ver y mirar bicis de otros participantes... Y pienso... No se por qué he cogido cámara de recambio y le he puesto la mancha a la bici... si en 21 Km... ¿Qué va a pasar? Pero la hora se acerca y decido dejarlo tal y como está... por lo que voy a hacer... tampoco me va a molestar!

Llega Pablo con una amiga (finalmente primera de su categoría) y nos dirigimos al box, donde nos encontramos con Rubén. Una vez acomodadas las bicis y demás, nos vamos los 5 fantásticos (algunos más fantásticos que otros...) a calentar por esas cuestas que más adelante causarían estragos a más de uno.

Ya finalmente, con un Albert súper motivado, se da el pistoletazo de salida. Me espera un primer tramo de aproximadamente 7 kilómetros combinando Asfalto y Pista. Ya de inicio las pendientes asfaltadas eran considerables, pero noté la preparación de los últimos meses, me veía bien, más ligero, más relajado, no tan tenso. Iba remontando posiciones, me veía fuerte mentalmente. Hasta que... llega el primer mazazo mental donde veo en una curva, ya a lo lejos, a los cracks. No pretendía ir a su ritmo, ni mucho menos, pero piensas... joder... ¡¿Ya van por ahí!? ¡En fin! ¡¡Esto acaba de empezar!! ¡Adelante! Empieza el sector de pista con un desnivel de 80 metros y unos 4 kilómetros, donde los dos primeros son de bajada y los dos segundos de subida (por el mismo camino) y con un avituallamiento. Me veía bien, vi a Pablo que ya encaraba la subida y le animé: Vinga Pablo!! Estaba realmente cerca del cabeza de carrera!! No veo a Rubén, y llego al avituallamiento, bebo agua y encaro la subida, es entonces cuando veo a Joan que está a punto de llegar al giro y cuando llega un momento fatídico... me entra flato!! Pienso... no puede ser... bueno, no tardará mucho en irse... pues no... sigue allí persistente haciéndome duro el ascenso por esa pista... aflojo para esperar a Joan y engancharme a él, que no tarda en llegar, me pregunta qué tal y... nada... el flato sigue... no puedo seguir su ritmo, ni el suyo ni el de muchos... al fin llego al km 5,5, donde encontramos otra vez el asfalto y.. eureka! Parece que el flato va desapareciendo! Voy a buen ritmo y hago la transición.

Empiezo muy bien la bici, me engancho a buenas ruedas. Subidas y bajadas, pero por asfalto, todo perfecto, hasta que... nos encontramos con un desnivel ascendente por pista (pista según la organización, yo a eso no le llamaría pista ¡ni de coña!). Es otro momento en el que lo paso mal, plato pequeño-piñón grande, voy subiendo, a mi ritmo, “a poc a poc i bona lletra”, de hecho, con los que voy nadie va más rápido... todos chino-chano... hasta que se me sale una cala... NO! Ahora venía el trabajo para subirse otra vez... me costó demasiado! Y más mientras veía a un montón de gente adelantarme... Finalmente consigo subirme y venga!! Para arriba! Tiempo perdido... posiciones perdidas... Pero con ganas de hacerlo todo lo bien que se pudiera. Al fin, en el kilómetro 6 y pico coronamos la cima! Al fin viene la bajada!! ¿Al fin? ¿He dicho al fin? Sí, la bajada era magnífica! Voy a saco, quiero recuperar posiciones, gafas enteladas, una piedra mal puesta y... ¡CLANK! PFFFFFFFF!!! NO! No puede ser, si no he reventado la rueda es de milagro! PLOF, PLOF, PLOF... En efecto… desllantada… rueda petada… me paro y pienso… a tomar por… En ese momento la tristeza y desmotivación es total... más cuando ves a Joan que te adelanta por segunda vez (cuando le adelanté? Ni idea) y a unos cuantos del Prat Triatló... Tengo que decir que uno de ellos se paró y me ofreció su ayuda. Le dije que siguiera, que él aún podía hacer un buen papel, que yo ya había terminado mi carrera... Pero, en ese giro, había un hombre de la organización cortando el paso y me animó, gracias a él, encontré suficientes fuerzas y motivación para poner la bici del revés y cambiar la cámara... (Suerte que me llevé los recambios!) Perdí tiempo... mucho tiempo... demasiado... pero tenía la oportunidad de terminar mi primera duatlón cross!!! Había que pensar en positivo!! Y la verdad, creo que hice un descenso muy, pero que muy bueno. Desde ese momento, no dejé de adelantar gente, corría mucho, y con mucho afán de superación. Fue entonces cuando, empujado por ese afán, clavé la suspensión delantera y pegué un bote por encima la bici... Un golpe más... rodilla, codo y hombro derechos... magullados... sangrando, pero en ese momento... No había dolor!! Y continué el descenso glorioso. Por mala suerte, había tramos muy estrechos, donde solo cabía una bici y era imposible adelantar. Había mucho tráfico, pero en cuanto veía un hueco... ZAS!!! Me colaba cual Ferrari doblando a un Minardi. Un ciclista con la bici del revés, cambiando la cámara, la mancha no le funciona y me pide si tengo una. Me paro y le doy la mía, le digo que ya me la devolverá en meta (curiosamente la recuperé). Magnífica bajada por un riachuelo estupendo, donde adelanto a una chica y oigo que grita algo así como: bla, bla, bla Gavà Triatlóooo...!!! Y pienso... o me está maldiciendo porque la he mojado enterita... o me está animando... Y para acabar... otra subidita por pista y ya el enlace con el último sector de asfalto. Lo peor había terminado ya. Transición rapidísima, con Pablo animándome ya con su carrera terminada y a correr los últimos 3 kilómetros.

Empiezan los 3 últimos kilómetros con una cuesta... que me atrevería a catalogar de descomunal, y más después de lo acontecido con la bici... enfrente, una subida por escaleras, aunque, nuevamente, por suerte me encuentro muy bien corriendo. A un ritmo bastante bueno, hasta que entramos en pista. En este tramo de pista, hago lo que puedo, adelantando a todo lo que puedo y en los últimos 500 metros de este sector, enganchado a dos corredores, que me iban llevando para adelante. Por fin, otra subida asfaltada descomunal, lenta, muy lenta, donde dejo a 3 corredores más atrás y ya encaro la recta final, en la que adelanto a un par más de corredores.

Contento por haber terminado, pero con un mal sabor de boca, y más sabiendo que lo podría haber hecho mucho mejor... SABOR AGRIDULCE

Contento por haber terminado después del flato, salida de calas en la subida, reventón del neumático, caída, tráfico, parada para dar mancha... ESPÍRITU FINISHER.

Contento, porque durante la carrera me vinieron a la cabeza las palabras que un día me dijo nuestro compañero J.J. :”Un duatlón cross, para mi, es más duro que un triatlón” y en efecto, después de esto puedo decir... BIENVENIDOS AL IFNIERNO.

Y ya para acabar, dar la enhorabuena a los otros finishers, Pablo, Rubén, Joan y la amiga de Pablo, todos ellos unos campeones.